pensá, pensá un poquito.
Yo estoy acá. Pero podría estar abajo de un puente o en La Habana tomando sol, sentada con un daiquiri en la mano derecha y dos negros apantallándome. La vida oculta miles, millones de ecuaciones posibles. Y yo uso solamente una. ¿No es realmente estúpido? ¡Me están regalando vida y yo la desperdicio!
Por cosas del destino -o de un desatino- estoy acá y ahora.
¿Y vos me preguntas por qué sonrío? ¡Sonrío porque fuí lo suficientemente importante para ocupar una de esas vidas!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Querido lector, no desespere, estamos trabajando para su satisfacción.